¿Es la tendencia NoLo una moda pasajera o un cambio estructural en el consumo de bebidas?
Todo indica que es un cambio estructural, no una moda. Los indicadores clave: el descenso del consumo de alcohol en la Generación Z lleva más de una década y se acelera en lugar de revertirse; la inversión de los grandes grupos de bebidas (Diageo, AB InBev, Campari) en categorías NA es masiva y de largo plazo —no se realizan adquisiciones de cientos de millones para aprovechar una moda de dos años—; y el Reglamento UE 2021/2117 creó un marco legal permanente para el vino desalcoholizado, lo que no ocurriría sin una perspectiva de mercado estable a largo plazo.
El argumento más poderoso contra la teoría de la moda: en España, la cerveza sin alcohol lleva más de 40 años como categoría establecida. Mahou lanzó su primera cerveza sin alcohol en 1979; Cruzcampo, en la década de 1980. Lo que está ocurriendo ahora no es la aparición de una novedad, sino la extensión de un modelo español ya probado a nuevas categorías (vino, spirits, fermentados) y a nuevos mercados europeos que estaban décadas por detrás.
Los datos de inversión son inequívocos: AB InBev se comprometió públicamente a que el 20% de sus ventas globales sean NoLo para 2025. Heineken adquirió participación en Lagunitas y lanzó Heineken 0,0 con inversión publicitaria de primer nivel. Diageo invirtió en Seedlip y lanzó Gordon's 0,0, Tanqueray 0,0 y Guinness 0,0. Esto no es marketing de oportunidad; es reposicionamiento estratégico de los activos más valiosos de cada marca.
En términos sociales, el cambio generacional es el argumento definitivo: la Generación Z no va a «crecer y volver a beber» —la investigación muestra que los hábitos de consumo de alcohol se forman principalmente antes de los 25 años y tienden a persistir. Una generación que ha establecido hábitos de consumo moderado o nulo de alcohol en su juventud no va a convertirse en gran consumidora de alcohol en la madurez.
Análisis del mercado NoLo europeo con perspectiva de largo plazo en zeroproof.one.