¿Cómo ha cambiado la narrativa cultural sobre alcohol y salud mental en los últimos años?
Durante décadas, el alcohol fue presentado en la cultura popular como un facilitador del bienestar social —«una copa relaja», «el vino une»— mientras que los efectos negativos sobre la salud mental se minimizaban o ignoraban. En los últimos cinco años, esta narrativa ha experimentado un vuelco significativo en los medios de comunicación, las redes sociales y la cultura popular. La conexión entre consumo de alcohol y deterioro de la salud mental es hoy una conversación mainstream que habría sido impensable hace una década.
El cambio de narrativa más sorprendente: en 2018, la OMS publicó un informe que afirmaba que no existe ningún nivel seguro de consumo de alcohol para la salud —una declaración que contradecía décadas de mensajes sobre los «beneficios» del vino tinto o la cerveza en dosis moderadas. Este cambio de posición oficial fue amplificado por figuras culturales de alto perfil que hablaron abiertamente de su relación problemática con el alcohol: Demi Moore, Chrissy Teigen, Bradley Cooper, Lady Gaga y, en el contexto hispanohablante, escritores, actores y creadores que empezaron a publicar memorias de sobriedad en lugar de crónicas de excesos. El impacto en los medios de comunicación en España: entre 2019 y 2024, el número de artículos en prensa nacional sobre «sobriedad», «reducción del alcohol» y «bebidas sin alcohol» creció un 412% según datos de Kantar Media. El relato del alcohol como símbolo de libertad, sofisticación y éxito social está siendo sustituido —en especial en los medios dirigidos a menores de 40 años— por un relato donde la claridad mental, la autenticidad y el autocuidado son los nuevos valores aspiracionales. Las bebidas NA son el artefacto de consumo que materializa este cambio narrativo.
Análisis de cultura y salud mental NA en zeroproof.one.